De lo mejorcito de España con de lo mejorcito de Francia



¿No os ha pasado alguna vez que os dicen el nombre de un sitio y sin verlo ya quieres conocerlo? Pues eso mismo nos pasó con el nombre del local de esta semana. Un nombre simple pero con personalidad: Bocadillo de jamón y champán. Dos productos que enamoran. Y además en este caso son asequibles para todos los bolsillos.




Es una bocadillería con un toque de glamour donde prima el buen producto y el buen gusto. La decoración es sencilla y equilibrada. Los tonos suaves junto con la iluminación dan claridad al establecimiento, que está distribuido en dos alturas. Es pequeñito. Al entrar te encuentras con la barra, una mesita alta y taburetes.  En la segunda altura hay más mesas altas, tampoco muchas, y la cocina vista. Es ideal para ir con el modo tapeo on.




La carta son principalmente bocadillos, algún plato con productos de la huerta, del mar y queso y embutido. Como os podéis imaginar el jamón y el pan de chapata extrafino son los principales protagonistas. Tiene hasta cuatro bocadillos donde es el ingrediente estrella. Y su mejor acompañante es el champán. Como peculiaridad añadir que los nombres de los bocadillos están puestos en honor a unos amigos de los dueños del local, que son lo que aparecen en los laterales de la carta. Si te fijas en su vestimenta puedes adivinar de donde son.





Nosotras nos pedimos primero un salmorejo y un gazpachito fresquito para quitarnos el calor de encima. Los dos estaban muy buenos. Eran suavitos y debemos reconocer que no repite nada.





Empezamos la tanda de bocadillos acompañados de una copita de champán Henri Abele, estaba bueno y además a perfecta temperatura. El primero de los bocadillos fue el Chiquinho, hecho con pan de chapata extrafina, mortadela trufada, rúcula, parmesano, membrillo y salsa dijonnaise (a base de mostada de dijon y mahonesa). Estaba increíble, nos encantó.





El siguiente fue el clásico, el Enrique. Pan de chapata extrafina, que es como el pan de cristal, y paleta de bellota. Sencillo pero único. Un jamón bueno acompañado de un pan a la altura es un delicia. ¡Muy rico!





Y terminamos con el perrito español hecho con pan de horno de leña, butifarra de perol, salsa de tomate y mostaza. Lleva el interior de la butifarra, no hay nada de piel. Está muy bien, pero es más contundente que el resto.




Y de postre fresas maceradas en vinagre y hierbabuena regadas con otra copita de champán. Quisimos probar otro y nos pusieron Jeanfrere Freres, que por cierto nos gustó más. Las fresas también nos gustaron.





En general el sitio nos gustó mucho, la verdad es que el jamón y el champán maridan a la perfección. Cuando fuimos no había mucha gente, el concepto nos chifló y la comida y el champagne más.

Fuimos dos personas y salimos a 30 euros por cabeza. Lo que nos subió un poco la cuenta fueron las copas de champán que estaban a 6 y 9 euros, pero mereció la pena.

¡No se os olvide apuntarlo dentro de vuestra must list! merece la pena conocerlo.


Bocadillo de jamón y champán

Calle Fernando VI, nº21, Madrid.

Precio medio por persona: 15-30 euros

Aquí os dejamos su facebook






2 comentarios:

  1. uff qué ganas de ir, me parece una mezcla súper original y de lo más apetecible!!

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    1. No te lo pierdas Charo, seguro que te va a encantar ;)

      Por cierto, ¡muy chulos tus detalles! ¡Tomamos nota para nuestras próximas fiestas!

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